sábado, 29 de octubre de 2011

CORTOS CLASE Z (Buenos Aires Rojo Sangre XII)

Tengo vistas algunas cosas en el festival, pero ESTO es el cine. Nos nutrimos de estos pequeños realizadores y de allí que ya me ponga a escribirles la devolución de las obras de su autoría que hoy mismo presencié. Saludos a todos.

DEBAJO DE LA CALLE DEFENSA (Eduardo Cattáneo)
[***Muy buena]

- El mercado de las antigüedades suscita fantasías múltiples, y si se quiere fantasear qué mejor lugar que San Telmo. Muchos turistas visitan este barrio porteño, y a varios se le vende gato por liebre...
Los cineastas que trabajaron en este cortometraje decidieron jugar con las metáforas de lo que el barrio representa y de lo que implica un comercio que se ha desvirtuado por completo. No brilla particularmente el maquillaje o el FX, pero sí el esfuerzo y sin duda la historia. Ah, y el guitarrista. Por el vínculo que quien escribe tiene con las antigüedades, una palmada en la espalda: igual este año no le metí los cuernos a nadie.


BAJA EL VOLÚMEN (Matías Martín Saucedo)
[*** Buena]

- ¡Racatán, racatán! ¡Que baje el volumen mierda! ¿Les tengo que explicar las consecuencias?
La virtud de esta película yace en mantenerse dentro de la comedia negra y, por otra parte, en poseer una labor de maquillaje más que decente. Las risas que provocó en el público bastan para darle crédito a una obra que, sin haber sido encarada para el humor, podría haber fallado.

CLAUSTROFOBIA Z (Sabrina Dufey)
[**Regular]

- La ciudad es hostil, más si la compañía eléctrica no responde. Uno sale como loco a la calle a buscarse un trozo de carne y algo de sangre para beber y saciar la sed. A la protagonista de este corto unos zombies la tomaron de punto y se encierra en un puesto de diarios para poder leer mucho y desinformarse más.
Confieso que sufro al escribir de este corto, pues mi amigo Avoscan trabaja en él como asistente de dirección, pero por ello no puedo dejar de serle sincero. El problema de esta obra es que su objetivo difícilmente logre traslucirse hacia el final, en tanto la dinámica encierro/afuera queda empañada por una edición tosca. Y no es que la edición no pueda ser tosca en ciertas partes, sino que el género requiere que esos fragmentos de película no se eviten, pues de lo contrario el dramatismo que podría haberse generado en la pareja protagónica queda en el camino. La buena fotografía, las actuaciones respetables, el guión con potencial, y el maquillaje bien logrado deberían dejarse disfrutar: es lo que el público espera en el festival. Un concepto acertado el de Dufey y Avoscan, aunque pudo haberse desarrollado más, técnica y argumentalmente (¡es un puesto de diarios!).


DEATHMENCIAL (Carlos Armeni)

[**Regular]

- El niño interior es la más cruel de las verdades que posee el ser humano. Para el protagonista de esta obra, tal niñito fue una pesadilla y su amor querido, hasta el punto de exponerlo al público en sus shows de magia bajo la forma de "Billy", el muñeco ventrílocuo.
El director realiza una buena labor exponiendo la locura del mago, pero la extensión del film (32 minutos) y una historia que combina la confusión del protagonista con la de la propia historia de éste que le es expuesta al público, no tienen otro destino que el agotamiento del público. Menos es más, dicen algunos. Un trabajo técnico bastante cuidado, excepto por maquillaje, que podría mejorar un poco.


ELENA (el beso) (Iván Escudero)
[***Buena]

-La bella Elena genera pasiones mortales, quién no le daría un beso, pero ¡ay de quién se atreva!
Debo felicitar a Escudero y Cía. principalmente por la construcción de un ambiente entre místico y ridículo que se condice por completo con la intencionalidad de la obra, que mezcla horror, humor y boludez sin perder el glamour de cierto tipo de reuniones, donde las apariencias lo son todo. Por supuesto: la vida continúa más allá de éstas.


GUERRAS OCULTAS (Daniel Maciel)
[***Buena]

- En el mundo las tragedias de índole natural y social parecen no cesar. La respuesta a este caos in crescendo se encuentra, sin embargo, en las escrituras y en algunos hombres que creen poder hacer algo al respecto. Su ancestral destino se halla, empero, próximo al fin.
Un trabajo importante de Maciel y su equipo dio los frutos que a nivel técnico son evidentes (además de todo lo "evidente" que nos gusta ver), por ejemplo, en las escenas de pelea. No obstante, el guión no resulta del todo consistente y el registro del corto -al coquetear hasta con la comedia- no agrega claridad a una historia con mensajes y contenidos confusos.


SCHIZO (Matías Polako)

[****Muy buena]

- Mezcla de locura y zombies, esta producción bahiense se lleva -a mi entender- los laureles de esta selección de cortos clase Z. Es probable que su historia no cautive tanto como podrían haberlo hecho sus compañeras de sección, pero actuaciones impolutas, buen montaje, buena fotografía y un poco de ayuda de algún sitio celestial, hacen que el miedo reine por sobre todo lo que argumentalmente (no) provee el film. La esquizofrenia hace crecer la terrible maquinaria del terror acechante a cada paso como nuestra sombra: está adentro nuestro (y por suerte no es un muñequito).


Hernán A. Manzi Leites

martes, 4 de octubre de 2011

ACTIVIDAD PARANORMAL 0: EL ORIGEN

(Puntaje: 5)



Queridos lectores, ¿cómo desean que yo encare el análisis de este film? ¿Algún "telépata" por la web? Sin respuestas. Propongo tres tópicos centrales: la cámara de mano supuestamente llevada por los protagonistas, el fenómeno paranormal (el conocido Poltergeist) y el grado de temor o "susto" del espectador. Aduzco con mis escasas propiedades telepáticas que ustedes también creen que "viejo, malo y poco" podrían corresponder a los puntos expuestos como sus características sin faltar a una verdad de cuya evidencia todos dudaríamos menos que de la existencia de un fantasma endemoniado en este cuarto desde donde les escribo.


Sin chistes negros, la protagonista de Actividad Paranormal 0: el origen observa cómo su silla de ruedas se mueve de su sitio por la noche. Sin pasar por Freud y los deseos inconscientes, consulta a su hermano quien, harto de psicoanálisis, cree que este hecho puede deberse a un espíritu que ronde el hogar que habitan. Él no se detendrá hasta comprobar fílmicamente su (in)existencia y ella no lo hará hasta develar un terrible secreto.
La relación con la verdad de amor/odio que los hermanos sostienen lamentablemente no logra traslucirse al nivel cinematográfico de la película dirigida por Toshikazu Nagae. Si bien el espectador suele ir a la zaga de la verosimilitud, en Paranormal Activity: Tokyo Night cabe esperar no más que la sucesión de hechos paranormales concatenados por el uso de la cámara de mano, sin preocuparse por su verdadero sentido, y tantos otros sentidos, como se pudo ver en la española [REC].
Por último, este estreno se ha efectuado junto con una nueva entrega norteamericana (la presente es japonesa) de Actividad Paranormal, pero esta avalancha de espíritus sólo provocan el odio de fanáticos del terror y la confusión fantasmática de ciertos directores que creen que es necesario continuar con un formato para recuperar posibles virtudes de la original propuesta y que ello es hacer cine. Nadie lo niega, aunque deberían ser atravesados por algún demonio ¡cuanto antes!.


Hernán A. Manzi Leites
(no soy la chica de la foto)

martes, 20 de septiembre de 2011

GOETHE! (Festival de Cine Alemán 2011)

[Calificación: Regular **]

PUERIL BILDUNGSROMAN

El director Philipp Stölzl expone la vida del joven Goethe, en su período Sturm und Drang, cuya obra representativa es la obra Los padecimientos del joven Werther (Die Leiden des Jungen Werthers). Este clásico obtuvo un éxito inigualable al momento de su publicación, originando, por un lado, un movimiento de merchandising inusitado hasta entonces y, por otro, una ola de suicidios de jóvenes que se veían identificados con las desgracias amorosas (y laborales/académicas) del protagonista. Este film recoge, pues, los episodios biográficos del gran autor que terminaron plasmándose en el libro: el amorío de Goethe con Lotte y la aparición de Albert, un tercero que clausurará en la realidad, la pasión que en la fantasía desborda.

El espectador se encontrará con una película de "época" y un presupuesto acorde, no obstante, la "frescura" que los realizadores de Goethe! pretenden imprimirle al film se decanta en banalidad y la constante predictibilidad de los modelos románticos adolescentes. Claro que la vida del escritor merece ser conocida, pero quien carece de una idea previa de la misma, se topará con el contraste entre una superficialidad desagradable y alusiones a su obra que pasará por alto. Para quien ya tiene cierta noción de la vida y obra de Goethe, el resultado de esta proyección resultará también poco placentero, en tanto el director cree necesario incluir Poesía y Verdad (relato autobiográfico de Goethe) y analogar a Johann Goethe con Werther repetidas veces. Y si apreciamos escasa riqueza cinematográfica, obtendremos aun menos de literatura.

Hernán A. Manzi Leites

FESTIVAL DE CINE ALEMÁN 2011

Queridos lectores, como es costumbre ya, el Village Recoleta acoge este Festival de Cine Alemán, en el que se proyectarán cortos y largos de diversa índole, provenientes de ese país europeo.
La cita será del 22 al 28 de septiembre, y las entradas costarán 28 pesos, excepto los miércoles, que se venderán a $25. Por otra parte, pueden comprarse abonos de seis ($140) y diez entradas ($224). Los eventos especiales costarán $40, y entre ellos se encuentra la función de cierre del festival, que consistirá en la proyección de la película muda de 1929 La maravillosa mentira de Nina Petrowna, de Hanns Schwarz, con acompañamiento musical en vivo dirigido por Marcelo Katz. Para información más amplia pueden ingresar al sitio www.cinealeman.com.ar .

Por parte de este humilde recoveco de la web, se intentará colaborar con comentarios a algunas de las películas que presentará el festival. Ojalá podamos disfrutar de estos films y discutirlos, tal como le agrada a este servidor.

¡Tschüs!

lunes, 12 de septiembre de 2011

APOLLO 18

(Puntaje: 6)

MURIERON CON LAS BOTAS PUESTAS

"Memoria y Justicia" hacen falta para tantos hechos del pasado, que, cuando no se comprende qué pudo haber ocurrido, se lo inventa. Y eso está bien, más si se quiere ofrecer un film que oscile entre la siempre idéntica crítica al accionar militar yanqui y mañas de Hollywood bien intencionadas, como los documentales ficcionales (recordemos dos queridos films de Woody: Zelig y Sweet and Lowdown). En esta película de Gonzalo López Gallego, dicho género y el terror se presentan diáfanos, pero podría discutirse, a propósito de esta cuestión, la entidad de la ciencia ficción y sus caracteres esenciales. El debate debería, a simple vista, zanjarse claramente por el sí, aunque persiste la duda acerca de si la ciencia ficción puede evocar tiempos de una tecnología del pasado. Pues, por un lado, tenemos obras como La guerra de los mundos, en particular el libro de H.G. Wells, o las novelas de Verne, que proponían avances tecnológicos radicales para su época e incluso -aun cuando algunos de ellos hoy en día hayan logrado desarrollarse- ciertos inventos cuya concreción se ha demostrado, todavía, imposible. Pero ¿qué frontera divide la técnica de la ciencia, cuando esas creaciones -como en Apollo 18- fueron o son efectivas, de modo que sea plausible etiquetar un film como "ciencia ficción"? El planteo es, en otras palabras, el siguiente: si no hay un "aun no" tecnológico, no hay ciencia ficción. ¿O todo lo que es ciencia, el doméstico horno microondas, es ciencia ficción? Además, una tercera opción me fue sugerida hoy mismo: que "ciencia ficción" es una ficción protagonizada por la ciencia; tesis admisible aunque algo escueta: en lo personal, considero que habría que correrse hacia el lado de la técnica en aras de acotar dicha definición. ¡Cuidado cinéfilos! Lo en apariencia obvio debe poder justificarse... (¡cuidado críticos!, deberíamos exclamar).

El fracaso de la misión del Apollo 18 -última del plan Apollo que, desde 1960, EEUU dirigió a la Luna- se fundaría, según el director y los escritores Brian Miller y Cory Goodman, en un terrible descubrimiento por parte de los astronautas estadounidenses en nuestro satélite natural. El horror político es, empero, lo más predecible: la NASA tenía noción de cuál era la situación en ese disputado territorio lunar, y los hombres enviados a la Luna formarían parte de esa Guerra Fría. La escasez de información acerca del film mismo pretende ilusionar al público con supuestas grabaciones reales... este objetivo es ilusorio, aunque bien construido.
También podemos preguntarnos si el objetivo del film es ser un "documental" ficcional, y la respuesta sería negativa, y lo sería además para otras obras como Cloverfield. Apollo 18 logra, sin embargo, una mayor efectividad al respecto que este film del gran monstruo que citamos. Lo que en efecto decepciona de la película de López Gallego es el uso de elementos cinematográficos, y hasta de argumentos, algo trillados, que no captan el interés del espectador, si bien el maquillaje de terror aporta esa dosis de placer infaltable para los amantes del género. De todas formas, si la fallida misión a la Luna fue real o no, no importa: Alien sigue superando toda realidad a través de la magia de este grandioso séptimo arte.


Hernán A. Manzi Leites

viernes, 9 de septiembre de 2011

HABEMUS PAPA

(Puntaje: 8)

EN LA CIUDAD DE LA FURIA

De la mano de Nanni Moretti, tomamos clases de comedia, y de un tipo bastante saludable. Porque si la Nueva Comedia Americana ha empleado el slapstick y el romance, y otras se han confundido slapstick con grotesco, Habemus Papam (o "Papa" en castellano) nos retrotrae a principios básicos de este género. Por un lado, la inversión de roles y, por otro, la revelación de la privacidad de los personajes públicos (no es el caso, pero, por ejemplo, ¿solemos ver como Angelina Jolie va al baño y se coloca toallitas femeninas?). Se podrá decir que en términos generales hablamos de una parodia a la institución de la Iglesia Católica, y negarlo sería obstinado, aunque sólo admitirlo es insuficiente. Si el subtítulo local es "El psicoanalista del Papa", lo es tanto por esa redundancia que siempre anhela adelantarnos más del film, y también -libre interpretación, pues no es así- porque Moretti incluye las fantasías del público en la de sus personajes. En el fondo, lleva a cabo su tarea de cineasta en este difícil y amado género.
Habemus Papa comienza con las escenas del deceso y la elección del nuevo Sumo Pontífice, con bastantes indicios de "comedia física", que rápidamente se ven justificados en su naturalidad y con la aparición del motivo siguiente: la indecisión del nuevo Papa electo (Michel Piccoli) en asumir su cargo frente a la multitud de fieles (y la multitud de cardenales, en particular). Tras la comprobación de su salud física, los canónicos optan -a pesar de las resistencias exegéticas acerca del alma- por solicitar ayuda con un prestigioso psicoanalista (Nanni Moretti), quien al no poder llevar a cabo con éxito su terapia, acabará revolucionando lo que se demostrará como un eventual geriátrico. Por su parte, el nuevo Papa tomará la posta de sus traumas al librarse de las cadenas de la opresión oficial del vocero del Vaticano (Jerzy Stuhr), y comprenderá la continuidad entre sus deseos y su nuevo trabajo en lo que el teatro representa en general y para su propia historia individual.
Los espectadores no han de esperar, empero, el éxtasis de la carcajada viva. Esta obra se muestra, más bien, como un iprescindible y original bálsamo del deseo. Como se dijo más arriba, esa es la labor del cineasta y tal es el sentido que quiso señalar muchos años atrás Walter Benajmin, y que este sitio también destaca cuando reivindica el gore. Y si el cine ha sido creado para las masas, Habemus Papa respeta esa tradición inicial del séptimo arte, ya que Moretti presenta una película en donde Chéjov no hace distinciones. Querido inconsciente colectivo...


Hernán A. Manzi Leites

sábado, 3 de septiembre de 2011

EL PLANETA DE LOS SIMIOS: (R)EVOLUCIÓN

(Puntaje: 8)

SENSATEZ Y SENTIMIENTOS

La crítica de cine tiene que cargar con la mochila de no ser condescendiente con prácticamente nadie, y mucho menos con el público. De ese vicio -pues a qué podría calificarse de ese modo sino a aquello que restringe libertades dentro del campo abierto por el mismo accionar que se ve ahora coartado- surgió la exagarada valuación del llamado "cine arte", en general aburrido y la mayoría de las veces pésimo. En un momento se combatió a Hollywood con Godard, hoy sólo se lucha contra Godard. De ese confuso gérmen de rebeldía ha nacido la decisión -personal- de tratar con suma dureza a los cineastas que por buscar ser distintos, empequeñecen lo que sólo puede ser majestuoso, y enaltecer al dinero bien invertido, hasta extralimitarse con halagos y puntuaciones elevadas, pues al menos demostraría que el dinero capitalista bien invertido y el marketing caníbal pueden hacer la diferencia, evitando el suicidio de varios desesperanzados utopistas.
En esta tónica, vamos a separar lo argumental, desgajarlo ilícitamente de la totalidad del film en una arrebato de absurda analítica, y enfatizar el fantástico empleo de las inseparables hermanitas fotografía y montaje. Por el vibrante ritmo de un film que puede analogarse en tempo a The Dark Knight, la "precuela" de las tantas versiones de El planeta de los simios adquiere el vértigo suficiente como para subsanar sus facciones políticas algo superficiales (lo que en films directamente políticos como El estudiante no debe perdonarse). La contraparte técnica -como ha destacado el colega Harguindey- es que el uso excesivo de computadoras en la creación de los monos, va ciertamente en detrimento del ansiado maquillaje que todo cinéfilo espera como pilar esencial de este tipo de creaciones.
Ahora sí, the plot. Virtuoso en un doble sentido. Primero, por una coherencia que complace en su ridiculez y, segundo, por albergar metáforas polisémicas y borrosas (abarcando derechos de los animales, la contaminación, el capitalismo, la democracia , etc.), y, al no ser claras, no dan indicios de interpretaciones lineales únicas. De hecho, si nos atuviéramos a algunas de ellas pensaríamos cosas como "si el escape de los monos es el éxodo judío, entones el desastre que viene luego... (y no digo más, si no plot spoiler)", y desde ya cerrarían esta página y el pobre Rupert Wyatt tendría la misma suerte que Mel Gibson, vivir en el catolicismo con millones de dólares en una incesante producción de films históricos mediocres.
Rise of the planet of Apes (dirigida por Rupert Wyatt) construye su trama alrededor del intento del joven científico Will Rodman (James Franco) de alcanzar la cura del Alzheimer, enfermedad padecida por su padre (John Lithgow), para el cual la empresa Gen Sys dispone de simios en quienes realizar todo tipo de pruebas -que podrían haber sido más crueles y haber mejorado la obra, pero Hollywood sí es condescendiente. El resultado ambiguo de los experimentos insta a la empresa a cesar con dichos experimentos, mas Will prosigue las investigaciones con su progenitor y un nuevo miembro de la familia, César, quien a pesar de ser un simio, rápidamente adquiere habilidades asombrosas. Y si todo parece estar más o menos bien es porque el quiebre esperado vendrá y, queridos amigos, vendrá de la mano de la estupidez humana.
Esta descripción sumaria del argumento bastaría para mantener buenas líneas de balacera contra la obra, y, no obstante, puede también optarse por entronar el cuidado del guión y la dirección de un film que tiene como mejor aliada a la paciencia. El frenetismo no puede derivarse sino de esta virtud y de otra más crucial aun: la multiplicidad de géneros albergados en suave río de escenas, sin tajantes y molestas marcas para llevar la atención a otro lugar que el relato mismo. El terror y la ciencia ficción conviven en un thriller de masas sin cinefilia.
Steven Spielberg se está poniendo viejo, Hollywood debe renacer con sus millonadas e invertirlas en estas poderosas armas de placer e ideología. Ya sabremos combatir a lo uno y a la otra.

Hernán A. Manzi Leites.